Me Enamore de un Ingles Patilludo
(O porque a todas las chicas lectoras nos gusta Mr. Darcy)
No hace mucho vi la última versión cinematográfica de Orgullo y Prejuicio. Fui sin ganas, la verdad, arrastrada por mi madre, convencida de que la adaptación de una de mis novelas favoritas iba a ser, como mucho, mediocre. Y no es solo por mis prejuicios cuando de Keira Knightley se trata... la pura verdad es que siempre odie las comedias románticas. Es uno de esos géneros de formula que te dejan básicamente dos cosas: a) que cuando una se agarra un buen marido, todo lo que importa es salir victoriosa de la cacería previa: en el momento que tenes el anillo en el dedo, tenes final feliz garantizado, b) que existe un maravilloso mundo idílico y moral donde la política, la economía, o las desigualdades sociales no importan, porque el amor puede superar cualquier obstáculo.
... en resumen: una verdadera porquería.
Sin embargo, cuando la comedia romántica funciona (que pasa una vez cada muerte de obispo), hombres y mujeres salen del cine felices y contentos y con ganas de enamorarse (pero quejándose de los momentos cursi, claro, porque nadie quiere quedar muy sensiblero). ¿Y Austen? No hay escritora que se preste mejor que ella para hacer una comedia romántica que se deje ver. Aunque se que para muchos Jane es sinónimo de historia de época llena de gente ricachona y reprimidísima (bueno, son ingleses!) totalmente al pedo que no tiene mas que hacer con su tiempo que casarse, a mi la verdad me encanta. Y no tendría que encantarme, porque todo en Austen es muy civilizado, recatado, un mundo aparte, acotado en lo domestico, donde las damas son virtuosas y los hombres caballerosos, y nadie dice lo indebido y se comporta con decoro... en resumen, todo lo que DETESTO en la literatura femenina. Pero Austen (y esto las buenas adaptaciones lo entienden bien) escribía sobre ese mundo porque era el único que conocía, y eso no le impedía retratarlo con una astucia, una inteligencia, un sentido del humor super ácido, donde nadie (ni siquiera los heroes) escapan del ridículo, y donde las heroínas son chicas normales, creíbles, pero con una buena cabeza sobre los hombros, decididas a hacer lo mejor que pueden para asegurarse el único futuro posible para una señorita: casarse, y casarse bien. Las hay frívolas como Emma, pero que finalmente maduran (brillantemente adaptada y ambientada en los 90 en la divertidísima Clueless con Alicia Silverstone, que mucha gente disfruto sin saber nunca que esta basada en una novela super recatada y bien inglesa de principios del 1800!), las hay románticas hasta el exceso, como Marianne en Sensatez y Sentimientos, las hay introvertidas y poco glamorosas, como Anne en Persuasion... pero la heroína favorita de todos es Elizabeth de Orgullo y Prejuicio. Elizabeth es rebelde, pero no estupida: se sabe mas inteligente que el resto, y puede pecar de (si) orgullosa, pero también tiene bien en claro que no es ni tan hermosa como para que todos se enamoren de ella, ni tan talentosa como para ser merecedora de muchos halagos, ni tampoco tan inteligente como para pintarse de genio incomprendido. Es creíble como chica normal, pero extraordinaria también: la chica tiene chispa, carácter, pasión de la mano con buen juicio. Se equivoca, como todos, pero al fin y al cabo, no es ni tan altiva ni tan ciega como para negarse a re evaluar sus prejuicios.
Y su amado, el famoso Mr. Darcy... bueno, Darcy es un tema aparte. Todas aman a Darcy. Mis profesoras aman a Darcy. Mis amigas (bueno, las que leyeron la novela) aman a Darcy. Bridget Jones ama a Darcy. Hasta mi vieja, sospecho, cayo rendida ante sus encantos de tipo bueno y generoso... pero socialmente inepto, arrogante y contestador. ¿Por que nos gusta tanto? La película, me parece, lo pinta un poco demasiado como figura romántica a lo anti-héroe Byroniano... hablando en cristiano: oscuro, alto y atormentado. Pero como esto también es un poco ridículo, no funciona del todo mal con el tono medio burlón que siempre adoptaba Austen cuando de melodrama se trataba (hay una escena delirante en la película en la que Darcy hace una entrada digna de Heathcliff en Cumbres Borrascosas... e incapaz de declarársele a Elizabeth, termina intentando hablar del clima y la decoración de la habitación, y en cuanto se da cuenta que esta quedando como un idiota, se disculpa y se escapa, abrigo largo negro al viento, mientras la audiencia se muere de la risa y Elizabeth no entiende que mierda hizo para producir semejante efecto).
Seamos honestas: Mr. Darcy esta bueno. Tipo adinerado, culto, inteligente, que se mueve con esa seguridad de alguien que se sabe el dueño del mundo (o al menos de la mansión, los campos, la mitad del pueblo y buena parte de su incipiente industria!)... mejor partido para una Chica Que Busca Marido no hay. Claro que Darcy tiene lo suyo también: mal educado, brusco, soberbio, incapaz de quedar bien con desconocidos, y mejor no pedirle un comentario honesto, porque seguramente te lo da, sin ningun tipo de tacto ni delicadeza - pero ojo, con una fineza y astucia insuperables. Tipo de pocas - y sarcásticas! - palabras, ponelo al lado de una chica despierta, inteligente y que disfruta discutir (y tomarle un poco el pelo)... y bueno, uno no sabe si quieren matarse o casarse (o ambas!), pero son divertidísimos de ver en acción!
Así que bueno... todo esto para decir que, con personajes como Elizabeth y Darcy, hasta una persona quisquillosa como yo es capaz de dejar a un lado sus propios prejuicios (y por que no, su orgullo) para divertirse un rato en el cine. Vayan a ver la peli si todavía esta en cines, alquilen el DVD y sobre todo, disfruten al Sr. Patilludo De Mal Caracter, que no tiene desperdicio....
Etiquetas: cine, literatura


2 Comments:
Lo que me parece sorprendente en la novela es cómo Jane Austen construye el personaje de Charlotte: la chica que sabe que su situación social es, digamos, "precaria"... Sabe que no tiene fortuna propia, que ya se le está yendo el tiempo (¡tiene 27 años!!) y que es una "carga para sus padres". Por lo tanto accede a casarse con un ser caricaturesco y adulador (=despreciable). Cuando uno ve las portadas de las novelas de Austen, que a veces pintan doncellas tocando el piano o actrices conocidas que interpretaron a la protagonista en la película de rigor, se imagina una suerte de opus jardinesco y de salón, muchachas modosas y obsecuentes (que las hay) y todo lo que mademoiselle Nastasya incluía en sus prejuicios sobre la adaptación cinematográfica. Pero luego nos encontramos con TODO el espectro de posibilidades en lo que a tipología femenina se refiere. Y que de ninguna manera fue reflejado ingenuamente por la autora: una escritora activa en función a lo que se le ofrece como "materia prima" para sus obras es lo que destaco en Austen. Que situándolo en la época y en el país que le corresponden, no es poco.
Por eso mismo me encanto Charlotte en la pelicula - tomo una decision que no tiene nada de romantica, pero no se la juzga como arpia como eso (como pasaba en la miniserie de la BBC donde la actriz te caia mal de entrada). Y no, no hay ninguna ingenuidad ni de parte de Charlotte ni de Austen - Charlotte no es ni tan atractiva ni tan joven ni tan "heoina" como Lizzie, y actua acorde. Sin duda Austen concuerda con sus lectores que la estabilidad economica no siempre vale casarse con un tipo como Collins... pero es indudable que Charlotte sabe lo que hace cuando toma esa decision, y que todo el asunto desagradable realmente pone de manifiesto que el matrimonio, ante todo, era (es? discusion para otro momento) una transaccion economica primero y principal. Darcy y Elizabeth tuvieron mucha suerte, aunque aun con ellos las consideraciones economicas no se barren bajo de la alfombra, como si estar enamorados hiciera que el mundo desapareciera... al contrario, Darcy no tiene problemas de hablar del asunto con la desagradable honestidad brutal que lo caracteriza. ;)
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