Una de piratas

(o porque en momentos como este navegar los siete mares en busca de aventuras resulta tan atractivo...)
De vez en cuando, voy a ver cine pochoclero - y no solo lo veo, lo disfruto, y mucho. Si, digan lo que quieran del cine comercial, Hollywoodense, vacio de todo contenido, una mera formula diseñada para sacarnos dinero - es todo cierto, sin duda alguna. Pero aun asi... ¿para que luchar contra lo inevitable? Las peliculas de aventuras son divertidas. Y me apasiona la fantasia, siempre me ha gustado: para que se hagan una idea, lei todo Tolkien, entero - completo con el Silmarillion y los apendices - unas cuatro veces durante mi adolescencia. (Y no llegue a la quinta porque me di cuenta que iba a transformarme en uno de esos tristes especimenes que se juntan los sabados a la noche con sus amigos anteojudos a jugar al rol y hablar en elfico, y que mejor me dejaba de joder y me conseguia una vida.)
De lo cual debo deducir... algo tendran estos piratas, ¿no?
(digo, más allá de lo obvio: que Johnny Depp, Kiera Knightley, Orlando Bloom y - si nos preguntan a Lulú y a mi - Jack Davenport no estan nada mal y vale la pena pagar para ir al cine a verlos leer la guia telefonica por dos horas)
Y si, lo tienen... olvidandonos de los actores por un segundo, el pirata es una figura (¿un arquetipo?) irresistible. Y Jack Sparrow - una de mis creaciones favoritas de Depp, un delirante pirata bisexual de ojos delineados que apesta a pescado y va por la vida ahogandose en ron - es un pirata con todas las letras, aun cuando la pelicula y el personaje parodian todas las reglas del juego: Sparrow es egocentrico y egoista, irreverente, frivolo, amante de la vida facil y decadente, e irresponsable a más no poder - libre como un pajaro y astuto como una serpiente. No le pidan heroismo, que para eso esta el mucho menos interesante Will Turner: Sparrow es una simpatica mezcla de pragmático anti-heroe e idealista sin remedio, un tipo capaz de engañar a cualquiera y ensuciarse las manos despreocupadamente con tal de salirse con la suya... pero perdidamente enamorado de un ideal: la libertad.
Por que eso es, basicamente, lo que la pelicula entiende por pirata: vivir al margen de la ley y el orden, llevarse el mundo por delante, y hacer lo que uno quiere, sin preocuparse por cosas como el deber y la responsabilidad. Una forma de vivir la vida que nos atrae a todos... pero especialmente a aquellos que se sienten atrapados por las convenciones sociales y las presiones familiares: no en vano el personaje que inmediatamente se deja seducir por la pirateria y todo lo que implica es Elizabeth, la hija del gobernador, una chica joven con bastante más pasion, cabeza y fuerza de voluntad de lo que se espera en una inglesita bien educada del siglo XVIII. En la primera, era la damisela en peligro, secuestrada por piratas, que - por supuesto - a la hora de elegir pareja rechazaba al digno, honorable y aburrido Comodoro Norrington para quedarse en cambio con el valiente, impulsivo y bastante estupido herrero del pueblo, Will.
Pobre Elizabeth. En la segunda pelicula, a la chica le esperaria una epifania con todas las letras: Will nunca fue un pirata. La verdadera pirata acá es ella. Will resulto ser más digno y honorable que Norrington (el cazador de piratas que - despues de mucho ron - termino sacandose la peluca y el uniforme literal y metaforicamente y resulto tener más alma de pirata que todo el resto de los personajes juntos), ¿pero Elizabeth? Elizabeth se escapa de prision. Elizabeth se toma un barco vestida de varon, dejando atras el corset y las faldas. Elizabeth manipula a los (muchos!) hombres que tiene atras con astucia y sin culpas. Elizabeth cree que es una heroina. Jack Sparrow - que no es ningun hipocrita - tiene sus dudas. A la chica le gusta la libertad. A la chica le gusta la aventura. A la chica el que diran le importa poco.
Y yo digo... bien por ella. Ya quisiera yo tomarme el barco y escaparme, sin preocuparme por profesores, jefes, padres, y ese maldito sentido del deber... pero aqui me encuentro, en vacaciones, encerrada en mi hogar, con libros enteros que leer y examenes por corregir. Y cantaria "yo-ho, yo-ho, a pirate's life for me"... pero no tengo ni espadas, ni barco, ni pistolas.
... y para hacerla peor, mi padre se ha tomado todo el ron.
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