Words So Leisured

¿Que quienes son estas dos locas? Presentando a Nastasya (22 años, estudiante de Lengua y Literatura Inglesa en la UNLP) y Tatiana (24 años, estudiante de Letras en la UBA) - dos chicas lectoras enamoradas de Dostoievski, Mr. Darcy y Alexander Kapranos... uno de ellos esta muerto, el otro es un personaje ficticio y el ultimo es una estrella de rock que probablemente nunca les daria bola - pero bueno, la esperanza es lo ultimo que se pierde...

domingo, julio 30, 2006

Una de piratas


(o porque en momentos como este navegar los siete mares en busca de aventuras resulta tan atractivo...)

De vez en cuando, voy a ver cine pochoclero - y no solo lo veo, lo disfruto, y mucho. Si, digan lo que quieran del cine comercial, Hollywoodense, vacio de todo contenido, una mera formula diseñada para sacarnos dinero - es todo cierto, sin duda alguna. Pero aun asi... ¿para que luchar contra lo inevitable? Las peliculas de aventuras son divertidas. Y me apasiona la fantasia, siempre me ha gustado: para que se hagan una idea, lei todo Tolkien, entero - completo con el Silmarillion y los apendices - unas cuatro veces durante mi adolescencia. (Y no llegue a la quinta porque me di cuenta que iba a transformarme en uno de esos tristes especimenes que se juntan los sabados a la noche con sus amigos anteojudos a jugar al rol y hablar en elfico, y que mejor me dejaba de joder y me conseguia una vida.)
Este mes, a falta de Tolkien, Harry Potter o la Guerra de las Galaxias, mi placer culposo serian los Piratas del Caribe. Que - objetivamente hablando - no es una gran pelicula. Ni siquiera una muy buena, bah. El argumento de la primera es trillado, y el de la segunda, aunque bastante más ambicioso, parece un poco traido de los pelos. Las escenas de accion son entretenidas, sin duda, pero las escenas de acción de - vuelvo a mi ejemplo predilecto - Van Helsing también eran entretenidas, y eso no evito que yo me quedara dormida en el cine, muerta del aburrimiento.

De lo cual debo deducir... algo tendran estos piratas, ¿no?

(digo, más allá de lo obvio: que Johnny Depp, Kiera Knightley, Orlando Bloom y - si nos preguntan a Lulú y a mi - Jack Davenport no estan nada mal y vale la pena pagar para ir al cine a verlos leer la guia telefonica por dos horas)

Y si, lo tienen... olvidandonos de los actores por un segundo, el pirata es una figura (¿un arquetipo?) irresistible. Y Jack Sparrow - una de mis creaciones favoritas de Depp, un delirante pirata bisexual de ojos delineados que apesta a pescado y va por la vida ahogandose en ron - es un pirata con todas las letras, aun cuando la pelicula y el personaje parodian todas las reglas del juego: Sparrow es egocentrico y egoista, irreverente, frivolo, amante de la vida facil y decadente, e irresponsable a más no poder - libre como un pajaro y astuto como una serpiente. No le pidan heroismo, que para eso esta el mucho menos interesante Will Turner: Sparrow es una simpatica mezcla de pragmático anti-heroe e idealista sin remedio, un tipo capaz de engañar a cualquiera y ensuciarse las manos despreocupadamente con tal de salirse con la suya... pero perdidamente enamorado de un ideal: la libertad.

Por que eso es, basicamente, lo que la pelicula entiende por pirata: vivir al margen de la ley y el orden, llevarse el mundo por delante, y hacer lo que uno quiere, sin preocuparse por cosas como el deber y la responsabilidad. Una forma de vivir la vida que nos atrae a todos... pero especialmente a aquellos que se sienten atrapados por las convenciones sociales y las presiones familiares: no en vano el personaje que inmediatamente se deja seducir por la pirateria y todo lo que implica es Elizabeth, la hija del gobernador, una chica joven con bastante más pasion, cabeza y fuerza de voluntad de lo que se espera en una inglesita bien educada del siglo XVIII. En la primera, era la damisela en peligro, secuestrada por piratas, que - por supuesto - a la hora de elegir pareja rechazaba al digno, honorable y aburrido Comodoro Norrington para quedarse en cambio con el valiente, impulsivo y bastante estupido herrero del pueblo, Will.
Mi novio, el pirata valiente que me rescato de los malos e hizo lo correcto sin importarle las consecuencias. Que romantico, ¿no?

Pobre Elizabeth. En la segunda pelicula, a la chica le esperaria una epifania con todas las letras: Will nunca fue un pirata. La verdadera pirata acá es ella. Will resulto ser más digno y honorable que Norrington (el cazador de piratas que - despues de mucho ron - termino sacandose la peluca y el uniforme literal y metaforicamente y resulto tener más alma de pirata que todo el resto de los personajes juntos), ¿pero Elizabeth? Elizabeth se escapa de prision. Elizabeth se toma un barco vestida de varon, dejando atras el corset y las faldas. Elizabeth manipula a los (muchos!) hombres que tiene atras con astucia y sin culpas. Elizabeth cree que es una heroina. Jack Sparrow - que no es ningun hipocrita - tiene sus dudas. A la chica le gusta la libertad. A la chica le gusta la aventura. A la chica el que diran le importa poco.

Y yo digo... bien por ella. Ya quisiera yo tomarme el barco y escaparme, sin preocuparme por profesores, jefes, padres, y ese maldito sentido del deber... pero aqui me encuentro, en vacaciones, encerrada en mi hogar, con libros enteros que leer y examenes por corregir. Y cantaria "yo-ho, yo-ho, a pirate's life for me"... pero no tengo ni espadas, ni barco, ni pistolas.

... y para hacerla peor, mi padre se ha tomado todo el ron.

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miércoles, julio 19, 2006

Miércoles por la tarde en el microcentro

Estuve en el Centro Cultural Borges visitando la muestra de obras de Picasso. Es fascinante desde que comienza hasta que termina: entre sus aguafuertes, óleos y litografías hay frases suyas que refieren al arte en general y a su propia forma de trabajar: las frases podrían constituír una muestra aparte. Como no sé del tema como para hacer una crítica seria, lo único que me queda para decir es que, aún rodeada de niños, señoras enjoyadas con voces agudísimas que no pierden oportunidad de gritar a los cuatro vientos sus conocimientos de plástica ("¡ésto es un óleo!" "¡ésto es un grabado!") y conversaciones azarosas de los señores de Seguridad, una puede llegar a desarrollar un nivel de abstracción alarmante... para después toparse con una frase del artista en la que sostiene que sus obras, en su proceso de creación, "hacen lo que quieren de él".Su óleo "Figuras" estaba haciendo lo que quería de mí, cuando en el pico más alto del trance contemplativo escucho una voz en mi oído que me dice "DE LA FRANJA NEGRA EN EL PISO, PARA ATRÁS" (léase: "estás muy cerca del cuadro. Hay que pararse a mirar atrás de la franja negra del piso") ¿¿??. Hay formalidades que están de más...
No es que me queje de todo y siempre encuentre algo para criticar, pero... bueno, de todas formas no llegué a decirle "no es mi culpa... no me di cuenta de que estaba tan cerca" porque la interrupción duró lo que un segundo, y enseguida estaba otra vez con la vista fija en las Figuras...
(¡Maldición que no encontré una imagen del óleo en la web para postear!)

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domingo, julio 02, 2006

Tokyo Blues: Norwegian Wood

I once had a girl, or should I say, she once had me...
She showed me her room, isn't it good, norwegian wood?
She asked me to stay and she told me to sit anywhere,
So I looked around and I noticed there wasn't a chair.
I sat on a rug, biding my time, drinking her wine.
We talked until two and then she said, "It's time for bed"
She told me she worked in the morning and started to laugh.
I told her I didn't and crawled off to sleep in the bath.
And when I awoke, I was alone, this bird had flown
So I lit a fire, isn't it good, norwegian wood.

Norwegian Wood, quizas la novela más famosa de Haruki Murakami, transcurrira en Japon... pero sus influencias musicales y literarias son decididamente occidentales. La novela es un retrato melancolico, introspectivo e increiblemente hermoso de la entrada en la adultez y educación sentimental de Touru Watanabe, un universitario solitario intentando superar el suicidio de su mejor amigo en la Tokio de los años sesenta.

A Watanabe lo rodean los recuerdos del pasado y las mujeres con las que querria construir un futuro - con las canciones más hermosas de los Beatles retratando el estado emocional de los personajes. La prosa de Murakami (traducida por Lourdes Porta directamente del japones) es simple y concisa, pero no por eso menos poetica que la de sus antecesores literarios - tiene una fuerza y una honestidad que toman por sorpresa, e incluso desorientan un poco. Nada de lo poco que lei de literatura japonesa me habia preparado para su estilo.

Pero lo que verdaderamente merece elogios es la construccion de los cuatro personajes centrales, el protagonista y las tres mujeres de su vida: Naoko, la novia de su amigo muerto, es bella, fragil y tan triste que parece estar a punto de quebrarse - más un fantasma que una mujer. Suena quizas a cliche de heroina japonesa que sufre en silencio, y quizas por eso no termine de identificarme con ella. ¡Pero que encantadoras son Midori y Reiko! La primera es la mejor amiga de Watanabe, activa, independiente, desafiante, y mucho más fuerte y sensible de lo que aparenta. Con su pelo cortito y sus piernas largas me hacia pensar en Faye Wong, la pop star asiatica que Wong Kar-Wai transformo en actriz seria con Chungking Express, una de esas chicas con tanto carisma y tanta chispa que transmiten amor por la vida de solo verlas. Midori es, además, el personaje más gracioso y simpatico: y la gente piensa que las japonecitas son dulces y pudorosas... Midori hace chistes de mal gusto, usa minifaldas demasiado cortas sin preocuparse demasiado y cuando se emborracha dice la primera barbaridad que se le ocurre - el capítulo en el que decide arrastrar a Watanabe a un cine de mala muerte a ver una pelicula porno no tiene desperdicio.

Y que decir de Reiko, la profesora de música que sufre de depresion y aconseja a Naoko y Watanabe. Una mujer con un pasado tristisimo, pero que de alguna manera consigue regalarles a los otros un poco de esperanza y comprension - Reiko y su guitarra, en un paraje desolado en las montañas, interpretando canciones de los Beatles con su guitarra... podia ver la imagen en mi cabeza como si de una pelicula se tratara. Julia, Eleanor Rigby, Yesterday, y la canción que le da el título al libro. Estoy perdidamente enamorada de la escritura de este hombre y de los Beatles por culpa de esta novela, y considerando seriamente gastar los cincuenta pesos que me pidieron por Crónica del pajaro que da cuerda al mundo mañana mismo. Murakami sera un placer de leer y disfrutar, pero definitivamente no es bueno para mi bolsillo...

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