Words So Leisured

¿Que quienes son estas dos locas? Presentando a Nastasya (22 años, estudiante de Lengua y Literatura Inglesa en la UNLP) y Tatiana (24 años, estudiante de Letras en la UBA) - dos chicas lectoras enamoradas de Dostoievski, Mr. Darcy y Alexander Kapranos... uno de ellos esta muerto, el otro es un personaje ficticio y el ultimo es una estrella de rock que probablemente nunca les daria bola - pero bueno, la esperanza es lo ultimo que se pierde...

viernes, septiembre 07, 2007

Back from the dead

La larga ausencia de la persona que en este blog se hace llamar Tatiana (yo) se debe a razones de fuerza mayor como... desmotivación intelectual total durante la primera mitad del año, debida a la experiencia de cursar el PEOR cuatrimestre de la historia de mi persona en Filo contando el CBC (contando cuando recursé Economía)- A una de las materias la colgué descaradamente por principios (y por principios jamás la debí haber cursado... pero debo confesar que a esta altura de mi vida y de mi carrera, el sintagma "Promoción Directa" es muy convincente). A la de Orientación en Lingüística la aprobé pero fue lo que se dice un robo a mano armada. Y la otra... es anual y la sigo padeciendo actualmente. PERO en este cuatrimestre la situación ha cambiado para mejor, y dado que me hallo cursando a lo loco tampoco me queda el tiempo que yo quisiera para divagar a gusto y arbitrariamente sobre temas de mi elección. PEEERO da la casualidad que últimamente al pensar en este blog se me caía una pequeña lágrima, así que aprovechando que del seminario de Teoría Literaria al que estoy asistiendo alegremente me mandaron a reseñar un cuento de Salinger, actualizo Words So Leisured muy emotivamente :P
Esto es resultado de mi primer acercamiento a Salinger, no leí el resto de los cuentos de "9 Cuentos", libro del que forma parte "Un día perfecto para el pez plátano"... pero creo que lo haré en algún momento, porque como veréis en mi humilde ensayo -en el que tenía que justificar y fundamentar mi opinión sobre la calidad del cuento- lo he encontrado muy atrayente.Dato extra-curricular: Robert Smith que resulta ser el vocalista de mi banda preferida o sea The Cure compuso el tema Bananafishbones inspirado en este relato (L)- Aparece en el disco The Top de 1984 *.*
No creo que sea necesario un resumen argumentativo así que aquí va el fruto de mis desvaríos (e histerias) de viernes por la tarde


"He aquí un joven que lleva el más importante mensaje del mundo..."

La tragedia de Seymour Glass, protagonista de Un día perfecto para el pez plátano, recuerda a la de aquel personaje de la novela Mrs Dalloway, de Virginia Woolf: Septimus Warren Smith quien, además de portar el mensaje más importante del mundo, es por ello “el hombre más feliz y el más desdichado”. Seymour y Septimus: una interioridad en conflicto con lo externo, dos nuevas realidades -subjetiva y objetiva- en lucha, una misma relación conflictiva con el pasado y el futuro, el dolor, el miedo y la incomprensión (no sólo en relación con la sociedad sino también en el ámbito de lo privado: en este caso la familia). La experiencia de la crueldad y los despropósitos de la guerra. Y, en ambos, el mismo final: la locura y la muerte. El “mensaje” podría verse, en ambos casos, como un nuevo saber, un conocimiento que un desafío a la verdad y al sentido del mundo. El saber de una experiencia incomunicable.
El hecho de que en Mrs Dalloway se haga referencia a la Primera Guerra Mundial y que en Un día perfecto para el pez plátano se sugiera que se trata de la Segunda no incide en las implicancias de todas estas similitudes; por el contrario, les otorgan su sentido trágico. Es que las historias de ambos jóvenes tienen también una función similar en sus respectivos marcos aunque que como veremos, éstos difieran en su forma. Esta función es la de hacer resaltar, en una sociedad que se engaña a sí misma aún después de las peores catástrofes, el egoísmo, la locura y la alineación. Y la imposibilidad de una “cura” que parece ser a la vez física (en los protagonistas afectados en sí) y simbólica (en la sociedad en su totalidad), elemento que aparece en ambas obras de ficción representado por los psiquiatras.
Ahora bien, el caso de Septimus difiere, en su desarrollo, del caso de Seymour: Mrs Dalloway es una novela. Por lo tanto, asistimos en ella a la desintegración de la mente del personaje y a su final como un proceso gradual, procedimiento que se ajusta más a dicho género que al cuento. Es importante también la complementariedad entre la configuración de la conciencia de Septimus y todas las demás construcciones de conciencia (Mrs Dalloway es una novela constituida por monólogos interiores) que se entretejen en la trama, complementariedad que contribuye al énfasis en el tema de la contradicción, la alineación, el conflicto que para nosotros es principal. Es útil observar que los monólogos interiores de la novela son en sí mismos narrativos, cuentan historias, se remontan al pasado y establecen conexiones con el presente.
Pero Un día perfecto para el pez plátano es un relato breve. Sin embargo no es por ello menos eficaz que lo que lo sería una novela -género en el que tradicionalmente se han contado historias de tal dimensión- por la forma sucinta y efectiva en la que expone lo que podría verse como una más de las manifestaciones de la dimensión trágica de la historia del siglo XX: la guerra y sus efectos de devastación moral, física, social, cuyos síntomas en los protagonistas fueron mencionados anteriormente. Y también las flaquezas de la condición humana, en contraposición con la magnitud de algunos destinos individuales.
A esta forma que mencionábamos contribuye una estructura de cuento "dramático" más que narrativo: los diálogos y las acciones que conforman las tres sólidas escenas que constituyen el cuento son, pensadas una en función de la otra –con esa misma complementariedad fundamental que se da entre los monólogos de Mrs. Dalloway- tan lógicas y concretas que alcanzan para sintetizar, concisa y poderosamente, tensión y resolución en el destino trágico de un hombre.
Se podría decir que la misma expresión de las particularidades de la conciencia de los diferentes personajes que se logra en la novela de Woolf mediante el recurso del monólogo interior se producen en el cuento de Salinger mediante los diálogos y las acciones de los personajes. Aún cuando en el cuento hay algunos momentos en los que el procedimiento es la descripción, se trata de la descripción de acciones. Algunas, incluso, se asemejan a las marcaciones entre paréntesis que se encuentran en los textos dramáticos.
La primera escena (la conversación telefónica entre Muriel y su madre) da cuenta de la tensión ya existente en lo que respecta a las conductas de Seymour. En un diálogo en el que parece primar la superficialidad, hay dos imágenes distintas para configurar a este personaje: una de ellas (la de la madre de Muriel) lo proyecta como amenaza y exagera la situación del joven. La otra (la de Muriel) por el contrario, la minimiza y hasta le produce gracia. En esta escena vemos algunos de los factores de conflicto fundamentales ya mencionados: el de la incomprensión y el de una ideología cuyo límite está dado por la frivolidad.
La segunda escena (la conversación entre la niña Sybil y Seymour) da cuenta de la única forma en la que el joven puede comunicarse desprejuiciadamente con otras personas, en este caso, niños (se hace mención a Sharon, de tres años y medio) y mediante el lenguaje no hablado (Seymour toca el piano durante largos ratos en el hotel). De alguna manera Seymour parece estar conciente de su situación conflictiva, dado que su mundo interior puede hallar complicidad sólo en el de una niña, pero al fin y al cabo es una complicidad limitada, ya que en su respuesta al relato de los peces plátano se conjuga la credulidad, la ingenuidad y lo lúdico, y de alguna manera sabemos que lo que Seymour trata de decir con este relato supera esta última categoría.
La tercera escena ofrece, finalmente, la síntesis entre tensión y resolución del conflicto en la última acción del protagonista, que no accidentalmente se suicida frente a su esposa dormida. Es la escena de la confrontación de todos conflictos y su consiguiente desenlace. La efectividad y la fuerza, entonces, que se encuentran en Un día perfecto... radica en lo que es sugerido, de manera franca e inmediata, en las acciones y los diálogos, más que en la narración causal de los acontecimientos, lo que dejaría entrever una cierta lógica simpatía formal hacia Seymour Glass y su mensaje inexpresable.


El cuento en la web ---> http://www.literatura.us/idiomas/jds_undia.html

Letra de Bananafishbones -The Cure (L) ---> http://www.sing365.com/music/lyric.nsf/Bananafishbones-lyrics-The-Cure/7CB9817BE9ABDF4D48256BC10025DB49

Etiquetas:

sábado, diciembre 23, 2006

Lecturas favoritas del 2006 (parte 2)

Accediendo a la invitación de Nastasya, acá van las mías:

1. El Maestro y Margarita - Mikhail Bulgakov
(Agradecimientos: Alexander Paul Kapranos, Susana -Todopoderosa- C., a.k.a. Miss Literaturas Eslavas de la UBA)
Encontrar este libro supuso una auténtica odisea a través del centro de la Capital Federal. El ansiado encuentro se dio en la Avenida Corrientes, en una librería con anaqueles y vidrieras en reposición, lo que fue verdaderamente muy pintoresco si sumamos mi aspecto físico, como si mi imagen hubiera sufrido alguna especie de transformación física y/o química. La historia es, para ser breve, impresionante, mezcla de novela realista (era necesario ajustarse a la estética oficial, el realismo socialista, para -al menos- zafar de las incómodas llamadas telefónicas de Stalin...) y cuento maravilloso, tan impresionante como puede ameritar un final que se puede transmitir en una frase: "Los manuscritos no arden".

2. Mi Pushkin - Marina Svetáieva
(Agradecimientos reiterados a Miss L.E.)
Buen periplo el de pasar por la Literatura Rusa traspasada por la Revolución comenzando por el deseo de una voz colectiva y terminando en la expresión más impenetrable de la subjetividad. Svetáieva traza su génesis literaria cuya figura central, determinante, es Alexander Pushkin. Rasgo principal: la conciencia de la predeterminación poética. Marina Tsvietáieva lleva a cabo un ejercicio retrospectivo sobre su propia vida para dar cuenta de una autodeterminación que comienza por la conciencia de la predeterminación. Haciendo el camino inverso del de muchos poetas o escritores, que introducen la ambigüedad sobre su biografía como un elemento más de su constitución como artistas, ya sea encargándose sistemáticamente de dar pistas falsas sobre su existencia y enredando las pistas que conducen a determinar lo autobiográfico de su obra, ya desdibujando a propósito las nociones de verdad y de realidad, esta escritora lleva adelante una minuciosa recomposición de episodios en los que los espacios y también los “entes” simbólicos establecen un vínculo altamente subjetivo con una cosmovisión infantil intuitiva, precoz, para finalmente conferir a esas percepciones el signo de la poesía. No como artificio artístico, no como habilidad, sino como don natural para descubrir, primero, y luego apreciar y clasificar el mundo. Poesía como clarividencia. Las conexiones profundamente personales de la escritora con la ciudad de Moscú y con Tatyana Larina me impiden toda imparcialidad...

3. El juguete rabioso - Roberto Arlt
Si hay un escritor que hace que la lectura se convierta en una experiencia física, específicamente visceral, es Arlt. En esta novela corta las sensaciones de un adolescente marginal se mediatizan en la escritura a partir de un estilo que se puede considerar expresionista, el mismo estilo que se aprecia en los monólogos interiores de Los Siete Locos. Las calles del centro de la capital y del barrio de Flores son el escenario donde las palabras se materializan en toda su crudeza y alcanzan un verdadero estadio de lenguaje poético. Si creí que mis pobres entrañas no se volverían a conmocionar después de Baudelaire, estaba equivocada.

4. A sangre fría - Desayuno en Tiffany´s - Música para camaleones - Truman Capote
Primer contacto con un verdadero artista en toda la extensión de la palabra. Forma literaria, estilo y trama, junto con un particular sentido de la ética y del cruce entre la literatura y la vida... son los elementos a los que Capote intentó ser fiel en su producción. Sus prólogos son verdaderos manifiestos literarios. ¡Idilio de primavera...!

5. El retrato del Sr. W.H. Oscar Wilde
Punto de partida: un misterio: ¿quién es el receptor de los Sonetos de Amor de William Shakespeare?... Para introducir teorías literarias incompatibles con la vida real -y que cuestan, literalmente, la vida a uno de los protagonistas-, mechadas con hermosos fragmentos de los Sonetos, ordenados por la prosa de Wilde, que, créanme, tiene poderes sobrenaturales. Cuidado. Al cerrar el libro, el choque con la realidad puede ser fatal...

Qué linda pregunta se me ocurrió: Con respecto a los libros... ¿Qué nos deparará el 2007...?

Etiquetas:

sábado, diciembre 16, 2006

Lecturas Favoritas del 2006 (parte I)

Solo quedan dos semanas para el fin de año, y las niñas geek se ponen melancolicas, contemplando amorosamente sus bibliotecas. Aqui van los cinco libros favoritos de este año geek de Nastasya, y desde ya, se invita a la compañera Tatiana a que nos deleite con una lista similar...

1. The Madwoman in the Attic: the Woman Writer and the 19th Century Imagination de Gilbert & Gubar
Texto fundamental de la crítica literaria feminista, escrito en los 70, centrado en la obra literaria de las hermanas Bronte, Jane Austen, George Elliot y otras grandes de la Inglaterra del siglo XIX. Bautizado en honor a la genial Mrs. Rochester, Bertha Mason, y dedicado a las heroinas, brujas y locas de la literatura en lengua inglesa - imperdible.

2. A Dead Man in Deptford de Anthony Burgess
Una novela extraordinaria, de las ultimas que escribiria Burgess antes de morir. Una biografia (ficticia, por supuesto, porque quizas nunca sabremos la verdad) del genial dramaturgo isabelino Christopher "Kit" Marlowe, contemporaneo de Shakespeare, supuesto ateo y espia de la corona britanica, y muerto antes de cumplir los treinta en circunstancias - aun hoy - sospechosas. La investigacion historica impresiona, pero más interesante aun es el lenguage que utiliza Burgess, imitando la diccion isabelina con precision y soltura. Pura poesia.

3. El Maestro y Margarita de Mikhail Bulgakov
Lo admito - lo lei porque Alex Kapranos lo recomendo, y aunque normalmente las preferencias literarias de los rockeros no influyen demasiado las mias... bueno, sabido es que las Srtas. Tatiana y Nastasya hacen ciertas excepciones por el Sr. Kapranos...
Pero fanatismo adolescente a un lado - la novela es una maravilla, y merece la etiqueta de clásico de la literatura rusa. Humor negro, fantasia, satira politica, trasfondo religioso y una heroina encantadora ambientada en la URSS de los años 30.

4. Jane Eyre de Charlotte Bronte
¿Para que repetirme? Los remito a "La institutriz, el patron (y la loca)" donde le tiro flores a Charlotte por unos cuantos parrafos.

5. Fingersmith de Sarah Waters
La historia de una ladrona adolescente que se hace pasar por doncella de una joven e inocente heredera como parte de una estafa, planeando casarla con un impostor, encerrarla en un manicomio y apropiarse de su fortuna.
Si... la novela de "las lesbianas victorianas". Dude si incluirla en esta lista, entre tantos clásicos indiscutibles y literatura "seria". Pero Waters - aun si su prosa es agil y casi cinematografia, aun si su obra se puede leer solo desde el melodrama folletinesco y pasajero - escribe maravillosamente, y le da una vuelta de tuerca muy entretenida a todos los cliches de la literatura victoriana: en las páginas de Fingersmith hay niños huerfanos y carteristas y ancianos grotescos que parecen salidos de una novela de Dickens, filtrado por la atmosfera opresiva de la novela gótica y el suspenso de una buena novela de crimen. Sus "heroinas" - la astuta ladrona de buen corazon, y la heredera "inocente", pero para nada estupida - transitan por mansiones oscuras y perversas, callejones londinenses y hasta un aterrador manicomio, y - como se nota que Waters tambien leyo Madwoman... - desafian cualquier tipo de clasificacion entre angel de la casa y loca del ático. ¡Muy recomendable!

Etiquetas:

lunes, noviembre 27, 2006

"Le complacía ver su propia vida y las ajenas con tan terrible claridad"...



Hace poco volví a ver la película Anna Karenina (1997, dirigida por Bernard Rose, el
mismo de "Amada inmortal"), protagonizada por Sophie Marceau. Cuando terminó me
encontré sosteniendo la idea de que esta versión (casi completamente fiel a la novela) era una adaptación "crítica" de la obra de Tolstoi, por la presentación deliberadamente enfática de los personajes secundarios como templos de la hipocresía aristocrática (con la habilidad suficiente para no hacerlos aparecer como arquetipos) y la línea muy marcada de educación religiosa-existencial que atraviesa el personaje de Levin -es presentado en su actitud pasiva como un receptáculo de enseñanzas espirituales bajo numerosas "señales", para terminar, en una palabra, feliz, colmado, realizado -, en contraste con la supuesta decadencia de Anna. Considerando el aspecto de la personalidad de Tolstoi que tenía más presente, el de moralista consecuente con la fe cristiana, suponía que la versión cinematográfica de Anna como personaje reivindicaba valores imposibles de encajar en los convencionalismos sociales y religiosos, una suerte de individualismo o autonomía "rebeldes", claramente utópicos en la sociedad zarista, plena de personajes acartonados, rectos, acostumbrados.
En el curso que tomaba esa idea de oponer la versión Tolstoi con la versión Rose,
admiré el hecho de que la película dejara que los personajes hablaran por sí mismos y fueran develando sus matices por capas, a través de la progresión de las diversas
situaciones de la trama (Lidia Ivanovna, autoproclamada "salvadora espiritual" de
Karenin, por el que siente una atracción sublimada-, Vronskaya -la madre de Vronsky-, que le reprocha a su hijo la decisión de no abandonar a Anna ya que la misma "carece de sustento moral", Kitty y Dolly -mujeres con el ideal del matrimonio perfecto, una casada después de un desencanto y la otra engañada por su marido-, etc). Como resultado de estas comparaciones mi admiración por Tolstoi se tornó ambigua y decidí releer la novela para confirmar mis sospechas. Apelar a pasadas lecturas universitarias sobre teorías literarias conflictivas en Rusia (en especial el contacto con un ensayo de Tolstoi en el que reivindica la finalidad "trascendente" del arte, en consonancia con la conciencia religiosa de la época), me dio la sensación de estar en lo cierto.
Pero fracasé rotundamente. La versión cinematográfica tenía mucho más en común con
la novela que lo que me había parecido en un primer momento.
El haber leído la novela por primera vez en la secundaria, cuando lo que más me
interesaba era la historia de amor prohibido entre Anna y Vronsky (un antihéroe en el peor sentido del término) seguramente me hizo pasar por alto detalles importantes.
Mi primera sensación de fracaso se dio cuando empecé a hurgar en la biografía de
Tolstoi (antes de que mis profesores de la facultad sientan extrañas puntadas en el
estómago por culpa de la perpetuación de esta última frase, digo: ellos no me
inculcaron el biografismo -¡¡mala palabra, anatema, etc!! Pero al fin y al cabo se trata de un ruso decimonónico, así que me tomo mis licencias irreverentemente).
Para dar una idea, los rasgos más notables de la misma son los siguientes: de familia noble, heredó el título de conde. Pero terminó abandonando a su familia para vivir del oficio de zapatero en compañía de los campesinos, a quienes al final de su vida quiso donar todas sus tierras y propiedades (su esposa lo impidió). Aún siendo expresamente religioso, fue excomulgado por las críticas a la institución eclesiástica en una de sus obras, y considerado "cristiano libertario" (su aspiración era mejorar la vida de los siervos y los campesinos para que adquiriesen estatus de seres humanos, defendió la abolición de la propiedad y reivindicó la pobreza voluntaria y el trabajo manual). Sus lecturas de cabecera fueron la Biblia, Pushkin y Rousseau.
Mi segunda sensación de fracaso surgió cuando el suicidio de Anna empezó a aparecer
bajo otras luces. El preámbulo es iluminador: un monólogo interior avasallante (un ruso en el siglo XIX aplicó el recurso vanguardista moderno del fluír de la conciencia, que conste), en el que los principales representantes de la sociedad (maridos, políticos, soldados, maestros...) son presentados en todo su absurdo y convencionalidad (esto en la película resulta efectivo, sumamente efectivo).
Esto, sumado al hecho de que el narrador principal sea Levin, descoloca : es su
"redención" y su encuentro consigo mismo... en contraposición al encuentro nada feliz de Anna con lo que ELLA QUIERE SER, y no puede. Cuando terminamos de leer la
última frase del libro, el "sentido del bien" -si somos lectores paranoicos- se ve opacado por la palabra que aparece un poco antes, "azar". Relacionar esas dos nociones para llegar a resultados no demasiado reconfortantes es una tentación irresistible. Si todos los finales cerraran en una fórmula reduccionista y los escritores no fueran personalidades complejas y fascinantes, todo ya hubiera sido dicho y las reflexiones no hubieran superado el agotamiento. Después de todo, hasta el realismo de Tolstoi es poco ortodoxo, el arte verdadero se basa en la experiencia: su condición principal, según sus propias palabras, es la sinceridad...

Etiquetas:

sábado, noviembre 11, 2006

Pasión y tradición en el cine de Ang Lee


Desde que se hizo conocido para el publico occidental hará unos diez años, Ang Lee ha filmado: un drama indie ambientado en los 70, una adaptación de Jane Austen, una épica de artes marciales hablada en chino mandarin, la adaptación de un comic de superhéroes, y cierto western gay que le valdría finalmente un Oscar. Sin duda, su habilidad de saltar de género en género y su obvio virtuosismo a la hora de adaptar su estilo a las demandas del material lo señalan como un director sorprendentemente versátil… sin embargo, me parece a mi que cuanto más uno ve de Lee, más se termina convenciendo de algo que parece descabellado a simple vista: el hombre no hace más que contar – en el fondo – la misma historia.

O más que la misma historia – me corrijo – Lee desarrolla siempre del mismo tema: la gran constante de su obra es la tensión entre tradición e innovación, represión y pasión… o, como la película que lo hizo conocido de este lado del mundo, sensatez y sentimientos. Sus personajes – que casi siempre son dos, opuestos pero (¡que estereotipadamente asiático ese concepto!) complementarios – representan esta tensión. En la excelente S&S (con un fantástico guión de Emma Thompson que es a mi juicio mejor que la novela original de Austen), los opuestos son las hermanas Elinor (Thompson) y Marianne (Kate Winslet): una de ellas presa de convencionalismos e incapaz de darle rienda suelta a sus pasiones, la otra soñadora e impulsiva en extremo. En la melodramática El Tigre y el Dragon las mujeres no usan corset, pero también sienten la presión de una sociedad que restringe sus opciones: la jovencita Jen (Zhang Ziyi, figurita repetida en cuanta peli china veo) es la rebelde y apasionada que le escapa a un matrimonio arreglado robándose una espada legendaria y volviéndose contra todas las figuras de autoridad que encuentra – la más madura (Michelle Yeoh) es una mujer que eligió una vida independiente como guerrera pero que no se permite siquiera declararle su amor a su amigo y compañero de años. En la flojísima Hulk (acaso el gran paso en falso de Lee, que creyo que si, se podia hacer un drama psicológico sobre un hombre que se pone verde cuando se enoja) los dos aspectos se unifican en una psiquis fragmentada, con un protagonista Jekyll reprimido y acomplejado hasta la medula ocasionalmente poseído por su Mr. Hyde interno.

Afortunadamente en Secreto en la Montaña Lee vuelve a sus raíces (¡y se deja de joder con el comic!), animándosele a un drama más intimista, una deconstruction del mito masculino por excelencia en los Estados Unidos (¡no se metan con John Wayne!) y una temática gay bastante controvertida. Aquí vuelven a ser dos los personajes que representan la tensión entre la realización individual y las demandas de la comunidad, entre dejarse llevar por las emociones o por la censura que nos imponen los otros. Esta vez – cabe aclarar – se trata de dos hombres, y si bien – como otras películas que ha filmado - hay dos parejas heterosexuales cuyas historias se cuentan paralelamente, el romance central es entre Ennis (un sorprendentemente efectivo Heath Ledger) y Jack (Jake Gyllenhaal). Ennis es callado, inexpresivo, y secretamente asustado de sus propios deseos. Jack, por el contrario, representa la libertad, la ingenuidad y la pasión… pero – tal como los excesos de sensibilidad de Marianne casi la llevan a una muerte prematura – Jack es para Ennis también la tentación, y la posibilidad de encaminarse hacia la propia destrucción. La gran tragedia de Secreto en la Montaña esta interiorizada – no es la censura que un villano intolerante impone lo que separa a los amantes, sino los patrones de conducta tan arraigados en los propios protagonistas (particularmente en Ennis, que vio a un homosexual asesinado a golpes de niño y creció odiándose a si mismo desde entonces). Porque, dice Lee, abandonarse al exceso y escaparle a la responsabilidad no puede conducir a nada… pero negarse a uno mismo hasta que sea demasiado tarde tampoco puede ser la solución.

Eventualmente, la impulsiva Jen consigue madurar y aprender de sus errores, y la reprimida Elinor finalmente confiesa su amor… pero la cruda resolución del conflicto que propone Secreto en la Montaña nos deja con un sabor amargo en la boca. Quizás porque Lee sabe demasiado bien que – por más Oscars que reciba - la sociedad norteamericana seguirá negándole a Jack y Ennis su final feliz por unos cuantos años más.

Etiquetas:

jueves, octubre 19, 2006

La institutriz, el patrón (y la loca)


“Do you think I am a machine without feelings, and can bear to have my morsel of bread snatched from my lips, and my drop of living water dashed from my cup? Do you think, because I am poor, obscure, plain and little, I am soulless and heartless? You think wrong! - I have as much soul as you - and full as much heart! And if God had gifted me with some beauty and wealth I should have made it as hard for you to leave me as it is now for me to leave you. I am not talking to you now through the medium of custom, conventionalities, nor even of mortal flesh: it is my spirit that addresses your spirit; just as if both had passed through the grave, and we stood at God's feet, equal - as we are!”


A veces los prejuicios nos impiden acercarnos a una obra. Yo, por alguna extraña razón, siempre creí que Jane Eyre – aquella novela tan famosa de Charlotte Bronte - no me gustaría, a pesar d
e que Cumbres Borrascosas – novela de otra Bronte algo menos famosa, Emily – ha sido uno de mis libros favoritos desde que me lo recomendaron a los doce años (en otra oportunidad desarrollare el impacto que Heathcliff tuvo en mi inocente e impresionable psiquis pre-adolescente – es largo de contar, gracioso, y merece posteo aparte).

No sé que me esperaba exactamente: prosa densa y victoriana, seguro, pero cuando una tiene como meta en la vida una licenciatura en literatura inglesa termina por desarrollar cierta inmunidad a esas cuestiones estilísticas. Me esperaba quizás un tratado moralista insoportable, o el antecesor literario de todos esos romances pésimos con heroínas virtuosas incapaces de ubicarse en la Oscura Mansión Misteriosa del Igualmente Oscuro y Misterioso Héroe (por amor de dios, denle un mapa a la criatura!). Pensé, en resumen, que seria una novelita trillada, carente de todo encanto, moralista cuando Cumbres Borrascosas es cruel, recatada cuando la otra es sensual, y en general chata y poco interesante.

Me da vergüenza admitirlo: pero que equivocada estaba. Que maravilloso es el personaje de Jane, una institutriz plenamente consciente que es bastante más inteligente y capaz que la media… pero que también tiene muy claro que tuvo la mala suerte de nacer pobre, poco atractiva y sin encantos en un mundo que solo sabe premiar la belleza y el dinero. ¡Es tan fácil subestimar a Jane Eyre! – seriecita y centrada en su aburrido vestido gris cerrado hasta el cuello, con su severa ética protestante y su silencioso, sufrido amor por su jefe, el tiránico, carismático y ocasionalmente depresivo Mr. Rochester. Pero a pesar de todo – o precisamente por ser tan distinta, tan ordinaria en algunas cosas y tan extraordinaria en otras –Jane es una de las mejores heroínas de la literatura de la época, y su historia es la vuelta de tuerca femenina a la novela de aprendizaje: un gótico domesticado donde los terrores que esconde el ático son solo una expresión de las pasiones – la furia, la impotencia, el deseo – encorsetados bajo el recato que una sociedad injusta le impone. Jane lo quiere a Rochester (¡y con una intensidad que Jane Austen encontraría indecorosa!), pero también lo desafía: no le pide amor ni mucho menos lo mendiga – lo exige, y en sus propios términos.


Etiquetas:

Razorlights...



O frases célebres. Pequeño homenaje a mi querida y nunca bien ponderada (incluso por mí misma) Facultad de Filosofía y Letras de la UBA.
Aquí, una cortita. Sólo para dejar constancia de ella... y porque me gustó.
Dicha por un joven anónimo.

Si existieran en la realidad y vinieran a Puán, en las horas libres la Maga iría al patio y Oliveira a la biblioteca.

¿Para qué hablar de metonimias y sinécdoques?

Etiquetas:

viernes, octubre 06, 2006

A STREET SMART GIRL

The grave diggers getting stuck in the machine
Picking getting slim, slimmer
I hear them say my name
Regin-ah, Regin-ah, Regin-a-ah..."







Regina Spektor tenía 6 años y ya estaba aprendiendo piano en Moscú. A los 9 su familia lo tuvo que vender y cuando ella todavía trataba de entender algo, ya estaban aterrizando en USA. Se instalaron en el Bronx y ella pudo continuar aprendiendo gracias a una profesora que no le cobraba las clases...
No sé cuándo habrá empezado a componer canciones, en todo caso la vena apocalíptica de la pérdida del piano y de la tierra natal todavía funciona, si bien trasladada y/o expandida hacia diferentes aspectos temáticos...
No me gustan los reduccionismos, pero ¿por qué en toda manifestación artística que tiene algo de eslava no se puede dejar de percibir cierto fatalismo?
Ahora bien, Regina escribe sobre el amor, la soledad, la vida cotidiana, expresando ideas un poquito terribles (en el sentido, una vez más, "apocalíptico" del término), corrosivas, angustiantes, pero sin dejar de tener los pies en la tierra, incluso hasta un poco de humor sarcástico, que siempre, al menos en mi caso... es bien apreciado. Nada de abstracciones vanas ni trascendentalismos... para hablar lisa y llanamente, éstos son desplazados para dejar paso a la experiencia y la emoción más directa, intuitiva, ¡humana! Tiens!!!!!!!
Como si éstas no fueran razones suficientes para amarla, está esta mini-reseña de Nicolás Artusi (Clarín) sobre Begin to hope, su último CD.
"Nacida en Moscú pero crecida en Nueva York, Regina Spektor es una crooner típica: encanto noctámbulo y desastre amoroso. Como Björk después de una reclusión en Siberia, Regina le pone altísima voz al candor romántico, en su versión oral de la chick-lit (literatura para chicas) y con versitos tan pero tan naif como entrañables. De novela".
La literatura para chicas en un nuevo subgénero, se entiende... (si no, ¡¡léase el título de la entrada!!)

"Reading Time With Pickle"

Walking home from work
Stop at the supermarket, condemement aisle
A jar of pickles catches the eye
Make eye contact with a solitary pickle
Bought the jar took it home

Made it up the stairs
Made it through the doorway, waded through the floor
Tried to head in the general direction of the bathroom door
The truest room in the whole damn house

Singin' love is the answer to a question
That I have forgotten
But I know I've been asked
And the answer has got to be love love love

Now feeding time with TV
Then sleeping time, not sleepy
So reading time with Pickle
But where the bed side lamp had been
Is now a milignant soft soft green

Has it always been this way?
Is it possible all this magic went unnoticed?
Maybe things will start to change
And life will turn a better page
No more rain

Singin' love is the answer
To a question i know I've been asked
And the answer has got to be love love love

Tomorrow back to work again
Run to the supermarket, running hopeful through the aisles
Haven't been this happy in a long time
But not a single jar was smiling afterall

But pickle jars are just pickle jars
And pickles are just pickles
Ingredients ... water, salt, cucumber, garlic and pickling spices

But love is the answer to a question
That I've forgotten
But I know I've been asked
And the answer has got to be love

Etiquetas: